Entendiendo NFTs

Los NFT’s (Non-Fungible Tokens, por sus siglas en inglés) son un certificado digital de autenticidad que se asocia a un único archivo digital, el cual no se puede modificar ni intercambiar por otro del mismo valor, ya que no hay dos que sean equivalentes.

“Solo existen en el mundo digital y pueden ser comparados y vendidos como otro bien y servicio con la particularidad de ser irrepetibles. Es decir, no se pueden copiar y solo existe un único dueño. Pueden entenderse como un certificado de propiedad de un activo virtual”, dijo la economista Laura Hermosa.

Son unidades individuales de imagen, vídeo, audio, texto o archivo comprimido con un identificador en el que se registran metadatos como nombre del autor, valor inicial o historial de ventas mediante tecnología de blockchains, lo que garantiza que la pieza no se pueda duplicar.

La mayoría de estos tokens pueden ser monedas; sellos o, más comúnmente en tiempos recientes, obras de arte digitales.

Usan la misma tecnología de las criptomonedas, las cuales funcionan por una red de ordenadores descentralizada, con bloques enlazados y asegurados usando criptografía.

Según multimillonarios empresarios como el estadounidense Mark Cuban, son el futuro de los negocios.

Según el diario español El Mundo, estos activos provocaron en el 2021 una especie de “nueva fiebre del oro” pero mayoritariamente en forma de criptoarte, pues “decenas de artistas, influencers, celebridades, empresas y organizaciones participan de un mercado que generó más de 3.000 millones de euros” ese año.

Por ejemplo, el artista Mike Winkelmann, más conocido como Beeple, vendió su NFT, una obra llamada Everydays – The First 5000 Days (Todos los días – Los primeros 5000 días) por 69 millones de dólares en la prestigiosa casa de subastas Christie’s.

La obra de Beeple consistió en un collage digital de 21.069×21.069 píxeles, que comprendió 5.000 obras, muchas de ellas vídeos o gifs en movimiento, creadas durante 5.000 días consecutivos.

Esta puede ser vista en el sitio web de Christie’s e incluso descargada, aunque no será la original.

No obstante, ¿por qué compra la gente los NFT, si a diferencia de una obra de arte física no puede ser desplegada en una pared? Sencillo, porque creen que su valor aumentará con el tiempo y luego podrán venderlo por más dinero.

“A pesar de que los archivos pueden copiarse, los NFTS tienen ese ‘ADN’ que no permite ser modificado, por lo que si se vende, se traslada y se asegura la autenticidad”, añadió Hermosa.

La economista añadió que al funcionar con contratos digitales, también “pueden ser aplicados como futuros préstamos, garantías o cualquier otra figura financiera, porque queda dentro del mismo sistema”.

Sin embargo, Hermosa señaló que en el 2022 se percibió una caída en la velocidad en la que se movía el mercado y que 30% de los activos digitales ya no valen nada y 50% se venden por debajo del precio original.

“No hay repunte en las ventas, pero esto no será el fin de la burbuja. Es solo la estabilización de un mercado. Todavía hay más aire, más allá de su comportamiento errático”, dijo.

DISCLAIMER

La entidad FR COMPAÑIA DE CREDITOS SOCIEDAD ANONIMA, con cédula de persona jurídica número 3-101-798849, se encuentra inscrita ante la Superintendencia General de Entidades Financieras como persona jurídica que se dedica al otorgamiento de facilidades crediticias, desde el quince de octubre del dos mil veinte mediante el Número de Expediente IPO2020-05527, según lo establecido en el Artículo 15 bis de la “Ley sobre estupefacientes, sustancias psicotrópicas, drogas de uso no autorizado, actividades conexas, legitimación de capitales y financiamiento al terrorismo” (Ley 7786 y sus reformas).

La inscripción de FR COMPAÑÍA DE CREDITOS S.A., cédula de persona jurídica número 3-101-798849, ante la Superintendencia General de Entidades Financieras no es una autorización para operar, y la supervisión que ejerce esa Superintendencia es sólo en materia de prevención de legitimación de capitales, financiamiento al terrorismo y financiamiento de la proliferación de armas de destrucción masiva, según lo dispuesto en la Ley N° 7786 y sus reformas. Por lo tanto, la SUGEF no supervisa los negocios que ofrece y realiza la empresa, ni su seguridad, estabilidad o solvencia. Las personas que contraten sus productos y servicios lo hacen bajo su cuenta y riesgo.